Como hace 30 años, Europa impotente ante una guerra en su vecindario

La propuesta de paz de Trump en Ucrania dejó a Europa en un brete. Sus principales lideres, Merz, Macron y Starmer, apoyan a Ucrania en su postura de no ceder territorio. Sin embargo, fue lo ocurrido hace tres décadas en Dayton, Ohio, para poner fin a las guerras yugoslavas, cuando Bill Clinton impuso las negociaciones de paz.

En esas guerras (1991-2001) murieron 100.000 personas, en su mayoría civiles, y 4,5 millones sufrieron limpieza étnica.

Europa se mostró tan incapaz ante el conflicto entre Rusia y Ucrania como 30 años atrás en las guerras yugoslavas. Porque después de la disolución de la URSS en 1991, a instancias de Estados Unidos y Gran Bretaña, la Union Europea se dedicó a integrar a los países del Este y del Centro de Europa en vez de fortalecer política y militarmente a su núcleo inicial. Los nuevos miembros sufrían graves problemas económicos, no tenían experiencia democrática, eran nacionalistas y hostiles a ceder soberanía. Paralelamente la OTAN fue ampliada a los antiguos satélites soviéticos e incluso a tres antiguas repúblicas soviéticas. La consolidación de la victoria primó sobre la construcción de una Europa fuerte e independiente.

Trump intenta hacer lo mismo que hizo su predecesor demócrata, una de sus bestias negras. Pero ls situación mundial es muy diferente. En la década del 90, Estados Unidos era la única superpotencia. El aliado y supuesto defensor de Serbia, Boris Yeltsin,  no se jugó por Belgrado.

Hoy el mundo es multipolar. Y Putin no es Yeltsin. Tiene la ventaja militar en Ucrania y no se deja imponer las soluciones de Trump. No obstante, Trump tiene la manija de eventuales negociaciones entre Moscú y Kiev. Europa refunfuña pero aparece impotente tanto en el plano diplomático como militar. Putin y Trump la desprecian. Treinta años perdidos por Europa.

En las guerras yugoslavas, Europa no actuó unida. Alemania, recientemente unificada, reconoció la independencia de Croacia contra la opinión de Londres y Paris, lo que desató la guerra en Bosnia. Europa impuso una interdicción de venta de armas que afectó a los musulmanes de Bosnia. Alemania, Inglaterra  y después también Estados Unidos armaron a Croacia bajo cuerda, Serbia había heredado el ejercito yugoslavo, el cuarto más poderoso de Europa. Pero Belgrado fue puesto de rodillas por las sanciones económicas y los crímenes de guerra de los serbobosnios.

Ante el fracaso de la Comunidad Europea en Yugoslavia, Clinton tomó cuartas en el asunto. Los forzó a negociar, bombardeó a los serbobosnios. Enterró la política de su predecesor, George Bush padre, que se lavó las manos en el conflicto yugoslavo.

En Dayton, Bosnia fue dividida: los serbobosnios, a pesar de ser 31% de la población, obtuvieron el 51% del territorio, les reconocieron sus conquistas militares. Los bosniocroatas, aunque eran solo el 17% de la población, lideraron una confederación con los musulmanes bosnios, que eran el 44%,  impuesta por Washington, y recibieron el 49% del territorio, contiguo a Croacia.

Paralelamente, en una fulminante ofensiva militar, Zagreb recuperó el tercio de su territorio que había sido ocupado por su minoría serbia, que resultó expulsada en limpieza étnica. Croacia se convirtió así en el principal poder militar de la antigua Yugoslavia. Los musulmanes Bosnios fueron los grandes derrotados. Posteriormente estallo el conflicto armado con la mayoría albanesa de Kosovo, que era parte de Serbia. Belgrado fue bombardeada por la OTAN.

Junto con Eslovenia, Croacia hoy integran la Union Europea.Bosnia, Serbia, Montenegro, Kosovo y Macedonia esperan.