
La Estrategia de Defensa Nacional publicada por el Pentágono en enero favorece la emergencia de “aliados modelo” regionales, papel al que Alemania parece aspirar con su gran campaña armamentista independiente de la Unión Europea.
El documento define al Indopacífico como la prioridad militar de Estados Unidos, donde se plantea una coexistencia pacífica con China, pero manteniendo su supremacía y disuadiéndola de intentar modificar la correlación de fuerzas.
El párrafo sobre los “aliados modelo” es seguramente más desestabilizador para la Unión Europea que el apoyo de Washington a sus partidos de extrema derecha, expresado en el Documento de Seguridad Nacional, publicado en diciembre:
“Priorizaremos cooperación y compromisos con aliados modelo -los que están gastando lo que se precisa y haciendo visiblemente más contra amenazas en sus regiones, con apoyo fundamental pero limitado de Estados Unidos – incluyendo ventas de armas, colaboración en la industria de defensa, y otras actividades que favorecen a nuestras naciones”.
El documento de Estrategia de Defensa Nacional le señala el camino a Berlín. Considera que “Moscú no está en posición de apostar por una hegemonía europea”. “La OTAN europea ‘enaniza’ a Rusia en escala económica, en población, y en poder militar latente”. Señala que los países de la OTAN sin contar a Estados Unidos tuvieron un PIB de 26 billones de dólares en 2024 contra 2 billones de Rusia.
“Por suerte, nuestros aliados de la OTAN son sustancialmente más poderosos que Rusia, que no está ni siquiera cerca. Alemania sola ‘enaniza’ a Rusia”. El documento reitera que la guerra en Ucrania incumbe a Europa, aunque la excluye de las negociaciones.
Alemania ya empezó a actuar como el “aliado modelo” en Europa, por fuera de la Unión Europea. Eliminó su limitación a endeudarse, lo que ahora podrá hacer de manera ilimitada para armarse. Ya es el país de Europa que más invierte en armamento y tiene el cuarto presupuesto militar del mundo detrás de Rusia, según un análisis publicado por la revista estadounidense Foreign Affairs. En 2029 tiene previsto invertir 189.000 millones de dólares en Defensa, tres veces más que en 2022. Se perfila como la gran potencia militar convencional europea y es el país que más ayuda a Ucrania.
EEUU ofrece coexistencia pacífica a China, sin alteración de balance de fuerzas
El Pentágono considera que el Indopacífico será el “centro de gravedad” de la economía mundial, donde se plantea mantener un “balance de poder militar favorable”. Reconoce a China como el país más poderoso “comparado con Estados Unidos, desde el siglo XIX” al final del cual surgió como la mayor economía del mundo. Destaca la “velocidad y la calidad del histórico armamentismo de China (…) incluidas fuerzas designadas par operaciones en el Pacifico Occidental”.
Afirma que su propósito no es “dominar, humillar o asfixiar a China. Por el contrario, nuestro objetivo es asegurar que “ni China ni nadie pueda dominarnos, a nosotros o a nuestros aliados. Esto no requiere cambio de régimen ni ninguna otra lucha existencial. Sino una paz decente, en términos favorables para EEUU, los que posiblemente China también pueda aceptar y vivir con ellos”.
En ningún momento menciona a Taiwan, solo a la Primera Cadena de Islas (PCI), donde se plantea construir una “fuerte defensa de disuasión”, con el objetivo de “dejar claro que cualquier tentativa de agresión contra los intereses de EE.UU. fracasará y por lo tanto no vale la pena intentarla”.
Merz intenta apaciguar a Trump; sus desacuerdos con Macron con aumentan.
El canciller alemán Frederich Merz, practica una política de seducción hacia la Administración Trump, decidido a no contrariarla. Sin arma nuclear, Berlin considera que la alianza con EE.UU. le es vital y hace lo indecible para asegurarla. Estados Unidos es el principal mercado de las exportaciones alemanas, que debido a la ofensiva tarifaria de Trump cayeron un 9% en el último año.
Cuando Trump amenazó con aranceles a los países europeos que enviaron soldados a Groenlandia, en vez de criticarlo Merz mandó sacar inmediatamente a sus 15 efectivos. No criticó el ataque a Venezuela. Se alinea con sus negociaciones tripartitas en Ucrania que excluyen a la UE. Se opone a cualquier diálogo directo con Moscú. Y a pesar del genocidio palestino mantiene una política de apoyo militar a Israel con represión interna de toda critica, similar a la de Washington.
Sus desacuerdos con Emmanuel Macron aumentan. Le reprocha no gastar lo suficiente en Defensa y no realizar necesarias reformas internas. El presidente francés tiene una postura más crítica de las políticas de Trump hacia la UE y está reanudando un dialogo con Vladimir Putin. Discreparon sobre la utilización de los activos rusos depositados en Bélgica para ayudar a Ucrania. Pero sobre todo discrepan sobre cómo Europa debe armarse para confrontar a Rusia.
Francia quiere que Europa se rearme con créditos de la Unión Europea, como ocurrió ante la emergencia del Covid19, que los países de la UE compren armas fabricadas en Europa para fortalecer su industria de defensa, que la UE financie empresas campeonas de armamentos, es decir con una importante participación financiera de Alemania. Merz prefiere armarse solo y favorecer a su propia industria bélica, así como a la estadounidense para consolidar su alianza.
Las economías de Francia, Gran Bretaña e Italia no tienen el tamaño ni las condiciones financieras para llevar adelante una campaña armamentista comparable a la de Alemania (PIB estimado 2025-2026: 4,5 billones de dólares), sin afectar sus programas sociales y aumentar sus déficits.
Esta semana Merz declaró que Alemania piensa construir sola el avión de combate europeo, que estaba previsto con Francia y España para 2040, para sustituir al Rafale francés y al Eurofighter alemán. Considera que Francia quiere un avión capaz de llevar ojivas nucleares y aterrizar en portaaviones, dos cosas que Alemania no tiene. En sus declaraciones al podcast alemán Machtwchsel, Merz afirmó que existen otros eventuales socios para este emprendimiento.
El Secretario de Estado Marco Rubio en Munich destacó la importancia de Europa para Washington, aunque menguante, pero no se refirió a la Unión Europea, que su administración quiere contribuir a desmantelar. Después de Munich, viajó a Hungría y Eslovaquia, dos miembros aliados de Trump con gobiernos de extrema derecha cercanos a Moscú, que se oponen a la ayuda a Ucrania.
Washington sancionó a cinco europeos por su papel en la regulación de las redes sociales. Entre los sancionados figura el ex comisario europeo para el mercado interior (2009-20024), Thierry Breton, que se ocupaba de la legislación europea sobre redes sociales. Washington cuenta con las redes de sus aliados tecnológicos milmillonarios para impulsar en próximas elecciones las posturas de extrema derecha y alimentar las guerras culturales. Merz mantiene contra viento y marea su lealtad a la Administración Trump.
Controversia sobre tratado con Mercosur
El canciller alemán no perdonó a Macron su sabotaje del acuerdo con el Mercosur. Un diputado independiente europeo pero electo en las listas de Renacimiento, el partido de Macron, me dijo que fue presionado a votar para enviar el tratado a la corte de justicia europea, lo que retrasará su aplicación en dos años y puede favorecer un voto contrario del parlamento. Merz insiste en que la Comisión Europea aplique el tratado de manera provisoria, como permite la legislación.
El tratado con el Mercosur es importante para Alemania porque facilita las exportaciones de su industria automovilística y de maquinaria, en momentos en que redobla la competencia china, y le asegura materias primas. Alemania, que no es un país agrícola, rechaza las gigantescas subvenciones a la agricultura europea que ascienden a un tercio del presupuesto de la UE, a pesar de representar solo 1% de su PIB, según The Economist. Y los agricultores son cada vez menos.
Para el Mercosur no es ninguna panacea. En 2040 cuando 90% de los productos intercambiados no tengan tarifas y el comercio en servicios sea simplificado, las exportaciones europeas aumentaran a 49.000 millones de euros y las del Mercosur a 9.000 millones de euros, escribió la revista británica. Las primeras con mucho valor agregado, las segundas sobre todo materias primas.
Con respecto a America Latina no hay nada nuevo en el documento de Defensa Nacional. Reafirma el corolario Trump a la Doctrina Monroe ya desarrollado en la Estrategia de Seguridad Nacional publicado en diciembre, y puesto en práctica con el secuestro de Nicolas Maduro y los asesinatos de lancheros.
El poder militar alemán vuelve a preocupar a Europa
El resurgimiento de Alemania como gran potencia militar convencional reaviva los mas que centenarios temores de Europa. Tras su derrota en la Primera Guerra Mundial en 1918, Alemania fue desarmada, pero comenzó a rearmarse en la década del 20, lo que fue tolerado por sus vencedores. Derrotada nuevamente en 1945 en la Segunda Guerra Mundial, Alemania fue ocupada, su ejército (Wermacht) desmantelado y su territorio dividido.
Cuando en 1989 cayó el muro de Berlín, el mundo se concentró en la crisis final de la Union Soviética y de sus satélites, y pocos se alarmaron de la unificación alemana, forzada por Helmut Khol a cambio de limitar el poderío de la Bundeswehr (sucesora de la Wehrmacht).
Margaret Thatcher fue la única que puso el grito en el cielo. Advirtió que “una gran Alemania socavará la estabilidad de todo el sistema internacional y podría dañar nuestra seguridad”. A Mitterrand le preocupó, pero apostó al tándem franco-alemán como motor de la Unión Europea como factor de disuasión.
La invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022, y la retirada de la ayuda de Washington después que asumiera Donald Trump, combinada con sus presiones para que los países europeos de la OTAN aumentaran su gasto militar y asumieran la defensa de Europa, desató el armamentismo alemán.
La analista Lina Fix del Council on Foreign Relations, publicó en Foreign Affairs un análisis futurista sobre el militarismo alemán bajo el título “Próximo Hegemón Europeo, los peligros del poderío alemán”.
Destaca que Alemania invertirá 750.000 millones de dólares en 4 años en armarse y tendrá el más formidable ejercito convencional de Europa antes de 2030, aunque seguirá dependiendo del paraguas nuclear estadounidense ante el poderío nuclear de Rusia. Mientras tanto negocia un acuerdo con Francia para que extienda su paraguas nuclear. Queda planteada la incógnita de si Alemania buscará obtener el arma nuclear.
Ochenta años después de su derrota por los aliados (URSS, EEUU, GB), la Bundeswehr proyecta nuevamente su sombre sobre Europa, desata temores entre sus vecinos, aviva el fantasma de un eventual revanchismo alemán, sobre todo si la extrema derecha de Alternativa para Alemania llega al poder, dado que algunos de sus dirigentes han expresado reivindicaciones territoriales.
