Objetivos de Trump: Expulsar «adversarios extranjeros» del Hemisferio y confiscar el petroleo venezolano

Foto: Altamart

Donald Trump dejó claro cual es el objetivo del ataque a Venezuela: excluir del Hemisferio a “adversarios extranjeros” y confiscar las grandes reservas de petroleo venezolano para su explotación por las compañías estadounidenses, en sus declaraciones del sábado en su palacio de Mar e Lago, inmediatamente después del secuestro de Nicolas Maduro y su traslado a Estados Unidos.

Lo fundamental de la confusa declaración de Trump, que tiene proyección sobre el resto de America Latina, Canadá y Groenlandia, fueron estas dos frases:

“Nunca permitiremos que potencias extranjeras roben a nuestro pueblo, nos excluyan de nuestro propio Hemisferio. Venezuela estaba acogiendo cada vez más a adversarios extranjeros, y adquiriendo armas que podían amenazar a Estados Unidos, en violación de principios de la política exterior de Estaos Unidos con dos siglos de antigüedad, la Doctrina Monroe, que ahora algunos llaman de Donroe”, masculló Trump.

Se refería implícitamente a las alianzas estrategias concluidas por Venezuela con China, Rusia e Iran; el primero tuvo un papel importante en la financiación inicial del gobierno de Maduro y en la compra de petroleo, el segundo en la venta de armas y explotación petrolera, el tercero en colaboración en la industria petrolera.

Y desde luego, el gran objetivo de Trump es que las grandes petroleras estadounidenses exploten las gigantescas reservas venezolanas, estimadas en un 17% del total mundial, o 300.000 millones de barriles. Consideró que “administraciones previas venezolanas” y “el gobierno socialista” les robaron la industria petrolera que ellos construyeron. Fue “el mayor robo de propiedad estadounidense de la historia de nuestro país”, afirmó Trump en su estilo grandilocuente.

Aludía a la nacionalización del petroleo venezolano por el presidente Carlos Andres Perez en 1976 y al diferendo entre el gobierno de Hugo Chavez con la Conoco Philips y la Exxon Mobil, por el cual perdieron sus contratos en 2007.

Trump dice que será su administracion quien gobernará Venezuela. Bajo la amenaza de la fuerza militar, con el Presidente y la primera dama  secuestrados en Nueva York, Trump se propone imponer su diktat al gobierno chavista de Venezuela, a cargo desde el sábado de la hasta entonces vicepresidenta y ministra de petroleo, Delci Rodriguez.

Después de la demostración de fuerza militar irresistible de la madrugada del sábado, que destruyó las defensas venezolanas y costó la vida a un centenar de personas, incluida toda la primera linea de protección de Maduro integrada por una treintena de cubanos, la cúpula chavista aceptó un negociación con Washington, bajo la espada de Trump,.

Estados Unidos mantiene su poderoso despliegue militar en el Caribe, Trump vocifera que a Delci Rodriguez le puede pasar algo peor que a Maduro si no se somete, que la segunda ola de ataques será mucho peor que la primera, mientras el chavismo mantiene el control institucional y militar de Venezuela.

Otro aspecto significativo de la escandalosa declaración de Trump en Mar e Lago es que nunca hizo alusión a la democracia en Venezuela. Trump afirmó que quería llevar “paz, libertad y justicia” al pueblo venezolano. Que su objetivo era una Venezuela “rica, independiente y segura”.

Y excluyó de sus planes para Venezuela a la indiscutible líder de la oposición venezolana Maria Corina Machado, cuyo sustituto ganó seguramente las elecciones presidenciales de julio pasado.

La única oposición institucional que queda en Venezuela es en la Asamblea Nacional que inicia sus sesiones este lunes. Solo catorce diputados opositores la integran, porque Machado decidió que sus seguidores boicotearan estas elecciones.

Los 14 diputados pertenecen a la corriente liderada por Henrique Capriles Radonski, que siempre discrepó con los reiterados boicots electorales de Machado, y con  su insistencia en obtener una intervención estadounidense para derrocar al chavismo.

Varias veces candidato presidencial, excluido de la política en el pasado por las maniobras judiciales del chavismo, Capriles fue gobernador del segundo estado mas poblado de Venezuela, Miranda,

El otro aspecto escandaloso del ataque estadounidense contra Venezuela ha sido la reacción europea. Sus principales lideres, Merz, Macron y Sterner, no la condenaron. Pusieron por delante el carácter dictatorial del régimen de Maduro, y solo hicieron alguna alusión deslavada al derecho internacional. Priorizaron la adulación a Trump a la defensa de valores fundamentales de la convivencia internacional. Solo Pedro Sanchez lo condenó.

La Union Europea demoró un día y medio en sacar una declaración firmada por 26 países, salvo Hungría. Pide a “todos los actores” implicados que se “evite una escalada y se asegure una salida pacífica”. En alusión a Estados Unidos, pero también a Rusia y a China, dice que “los países que integran el Consejo de Seguridad de la ONU tienen una “responsabilidad especial” en defender el derecho internacional y la Carta de la ONU.

(Trump: We will never allow foreign powers to rob our people, drive us out of our own Hemisphere. Venezuela was increasingly hosting foreign adversaries, and acquiring weapons that could threaten the United States, in violation of principles of American Foreign Policy, the two centuries Monroe Doctrine. They used the weapons yesterday).