A fines de 1975 Enrique Rodriguez Larreta y yo volvimos a militar juntos contra la dictadura uruguaya en Buenos Aires. Él habla sido liberado de las prisiones militares a fines de1973 y yo a principios de 1974. Decidimos recabar datos sobre los asesinatos y desapariciones de exiliados latinoamericanos en Argentina y la coordinación entre las dictaduras del Cono Sur.
La serie de crímenes había empezado el 30 de setiembre de 1974 con el atentado contra el general chileno Carlos Prats, comandante en jefe del Ejercito chilenas durante el gobierno de Salvador Allende, que murió junto con su esposa al estallar un explosivo colocado en su automóvil en pleno barrio Palermo.
Los asesinatos y las desapariciones de extranjeros se multiplicaron después del golpe de Estado militar, en marzo de 1976.
En mayo fueron secuestrados el senador Zelmar Michelini y el ex presidente de la Camara de Diputados Hector Gutierrez Ruiz junto a Rosario Barredo y Willy Whitelaw y sus tres hijos pequeños. Los cadáveres torturados de los cuatro adultos aparecieron unos días después. Tras una intensa campaña del Buenos Aires Herald, los niños aparecieron en una plaza de la Provincia de Buenos Aires.
El 30 de junio, Enrique fue secuestrado y yo seguí con el informe. Se multiplicaban los familiares de desaparecidos o asesinados que corrían peligro. A través del corresponsal de Le Monde, Philippe Labreveux, pedí una cita al representante del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), para pedirle ayuda para poner a salvo a las personas en peligro.
El representante, un suizo de apellido Muller, se negó a encontrarme. Pocos días después, el 13 de julio, fue secuestrada la esposa de Enrique, Raquel Nogueira Paullier, una de las personas que debía salir de Argentina. Junto con ella fue secuestrado el padre de Enrique, Enrique Rodriguez Larreta Piera. Ese mismo día fueron secuestrados varios militantes del Partido de la Victoria del Pueblo (PVP).
Furioso, volví a ver a Labreveux, que me dijo que había llegado un funcionario francés a ACNUR que parecía dispuesto a ayudar. Me presentó a Guy Prim.
Guy Prim fue el hombre providencial que se dedicó a sacar de Buenos Aires a todo extranjero que corría peligro. Murió hace unos años en Burdeos.
En ese momento empecé a distribuir este informe, que seguía actualizando, a la prensa internacional y la comunidad humanitaria.
En agosto, viajé a Paris como refugiado por la vía de Prim. Cuando en setiembre fueron secuestrados varios compañeros del Partido de la Victoria del Pueblo (PVP), viajé a Ginebra armado del informe y la lista de los últimos secuestrados, para pedir por sus vidas. Se sabe que fueron llevados a Uruguay en un segundo vuelo. Nunca aparecieron.
Enrique, Raquel y Enrique padre integraron el grupo que apareció en Uruguay, el del primer vuelo. Mi amigo Enrique purgó 8 años de cárcel.
Este es el informe que confeccionamos.

