
Iran emerge de la guerra como una potencia ineludible en el Medio Oriente, a pesar de haber sufrido gigantescos daños militares, de infraestructura, humanos y económicos en los bombardeos masivos conjuntos de Estados Unidos e Israel, y con el bloqueo marítimo estadounidense.
Solo la aviación estadounidense realizó 10.000 ataques aéreos contra 130.000 blancos, mientras Israel perpetró miles más, según escribió en Foreign Affairs Dana Stroul, exsecretaria de Defensa adjunta para el Medio Oriente de Estados Unidos bajo Joe Biden, quien evaluó las perdidas iraníes en más de un billón de dólares.
Dos tercios de estos ataques fueron contra infraestructuras civiles, hospitales, universidades, fabricas, y barrios residenciales, con manzanas enteras arrasadas, según un estudio publicado por Bloomberg.
Basado en imágenes de radar un estudio para la Universidad de Oregon concluye de manera muy conservadora que 7.645 edificios fueron dañados en el país, incluidos 60 establecimientos educativos y 12 hospitalarios. En Teherán, 2.816 edificios fueron bombardeados, 32% ligados a los militares, 25% a la industria, 21% civiles, 19% comerciales y 2% gubernamentales.
Irán resistió a lo que su gobierno considera como el objetivo de Estados Unidos e Israel: transformar al Estado hebreo en la potencia hegemónica del Medio Oriente, para lo que precisaban un Irán débil y desarticulado, escriben Narges Bajoghli y Kali Nasr, profesores de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la John Hopkins University, especializados en Irán, en un análisis titulado “La Nueva Gran Estrategia de Irán, como una República Islámica rehecha va a rediseñar al Medio Oriente”, publicado en Foreign Affairs.
Estados Unidos e Israel consideraban que Irán había sido radicalmente debilitado por las sanciones económicas, el ataque de 12 dias de Israel con participación de Wahington, y la rebelión ciudadana de enero pasado ahogada en sangre. Consideraron que el ataque del 28 de febrero era el tiro de gracia al régimen, con los asesinatos del líder supremo Jamenei y 40 de sus colaboradores. Pero la República Islámica no cayó.
Después del ataque israelí de 2025, el régimen rápidamente modificó la manera de librar la guerra, administrar el Estado y manejar a la sociedad, escribieron estos investigadores. El ataque devastador del 28 de febrero provocó que el Cuerpo de la Guardia Republicana Islámica, asumiera el poder.
El principal logro de Irán en esta guerra de cinco semanas fue “un debilitamiento genuino del poder de Estados Unidos en el Medio Oriente”, consideran estos profesores.
Sus drones y misiles agotaron las reservas de interceptares Patriot de Estados Unidos e Israel, los drones saturaron los radares estadounidenses y sus posiciones militares en el Golfo, lo que permitió a sus misiles balísticos provocar pesados daños a las 16 bases estadounidenses, -algunas quedaron inoperables-, y tuvieron que evacuar “Camp Victory”, su gran base en Irak desde 2003, atacada por las milicias iraquíes.
Al estancamiento militar y el nuevo equilibrio de poder se llegó con el bloqueo del Estrecho de Ormuz con enjambres de drones, flota de mosquitos, minas, y ataques balísticos de precisión. Desde hace 40 años Irán prepara esta guerra asimétrica, según los dos profesores.
Una nueva generación de oficiales y funcionarios de seguridad en el poder
Tras el asesinato de Jamenei y de otros mandos militares y políticos, una nueva generación de oficiales y funcionarios de seguridad civiles, ocupó el lugar de la generación revolucionaria, destacan estos investigadores.
Esta generación llegó a su madurez después de la revolución islámica de 1979, es nacionalista y “su postura estratégica es la defensa nacional y no la ideología revolucionaria”, destacaron. Tiene una cultura tecnocrática.
A pesar de su autoritarismo, esta generación es consciente de la necesidad de un nuevo contrato social, después de que la sociedad apoyara al país en la guerra, a pesar de la sangrienta represión de las protestas de enero, según Bajoghli y Nasr. Considera que es la cultura iraní la que amalgama a la sociedad y no la religión.
Las generaciones más jóvenes, que maduraron después de la guerra catastrófica contra Irak (1980-1988, la guerra convencional más larga del siglo XX), imbuidas de tecnología, desempeñaron un papel importante en la modernización de la comunicación interna y en su proyección al resto del mundo. Según estos autores, el bloqueo de Internet fue clave para asegurar la comunicación entre el régimen y la población, y obstruir la desestabilización comunicacional del enemigo.
Teherán se acercó a China, que valora la resiliencia de su aliado. Sus relaciones avanzan hacia una asociación estrategia, según los investigadores de la John Hopkins. Afirman que Irán ya no busca el levantamiento de las sanciones occidentales, sino apoyarse en China para su reconstrucción y futuro económico.
Israel sufre su mayor revés estratégico desde 1956
A pesar de su poderío militar y de su invulnerabilidad, el gran perdedor de la guerra es Israel. Netanyahu dañó la relación clave con su protector, no solo por haberlo embarcado en esta guerra catastrófica, sino por haber intentado espiar las negociaciones de paz entre Washington y Teherán, de las que fue excluido por Trump, y sabotearlas con ataques en El Líbano.
En uno de sus exabruptos de los últimos dias, Trump le dijo a Netanyahu: “sos un loco jodido, el mundo te odia y odia a Israel por tu culpa”. Ante las críticas de varios ministros israelíes al memorando de entendimiento firmado por Trump y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, el vicepresidente JD Vance volvió a recordarle a Israel su aislamiento internacional, que Washington es su único amigo, y que los impuestos de los estadounidenses pagaron dos tercios de sus defensas contra los misiles y drones iraníes.
Pero la amenaza más grande que pende sobre la relación entre Estados Unidos e Israel es que una mayoría de estadounidenses tiene ahora una opinión negativa de Israel, y una parte importante de la influyente diáspora judía estadounidense, que mayoritariamente vota al partido demócrata, es crítica de Israel, destacó el corresponsal en Washington de Le Monde.
Una encuesta de Gallup de febrero publicada por The Economist reveló que por primera vez, 41% de estadounidenses simpatizan con los palestinos y 36% con los israelíes. Antes de la ofensiva israelí en Gaza, 55% simpatizaba con Israel y 26% con los palestinos.
Sin embargo, la sólida alianza con Estados Unidos, cimentada en la enorme influencia del lobby pro-israelí en Washington, imbricado en la política y la economía estadounidense, y en las sucesivas administraciones de los dos partidos, excluye que se pueda prever una ruptura. Desde la guerra de Yom Kipur en 1973, Washington asegura la defensa y el predominio militar de Israel en el Medio Oriente, y por primera vez operaron conjuntamente. Hasta ahora Washington lo había mantenido alejado de sus guerras en el Medio Oriente para no dañar sus relaciones con los países árabes y musulmanes.
Su único revés fue cuando el presidente estadounidense Dwight Eisenhower lo obligó en 1956 a retirarse del Sinai, cuando apoyado por Francia y el Reino Unido intentó tomar el canaI de Suez, nacionalizado por Gamal Abdel Nasser.
En esta guerra, Israel no solo fracasó en su objetivo de destruir a Irán, sino que tampoco ha logrado neutralizar sus alianzas con las milicias chiitas de la región ni derrotar al partido y milicia Hezbollah, a pesar de su ofensiva en el Líbano, donde ya mató a casi 4.000 personas. Irán obtuvo que la guerra en El Líbano sea incluida en el alto al fuego negociado con Washington, lo que debería proteger a su aliado libanés.
Nunca en su historia Israel combatió en tantos frentes al mismo tiempo ni ocupó tanto territorio ajeno en Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, Líbano y Siria, desde la devolución a Egipto del Sinaí en 1982.
El revés de Netanyahu en la guerra contra Irán, así como el hecho de que nunca asumiera su responsabilidad por el peor ataque sufrido por Israel en su historia el 7 de octubre de 2023, puede provocar su derrota junto a sus aliados supremacistas judios en las elecciones legislativas que se celebrarán antes de octubre.
Los emiratos del Golfo se replantean su seguridad
Los emiratos del Golfo, donde están instaladas bases estadounidenses, fueron atacados por Iran y desprotegidos por Washington. Estados Unidos se negó a reponer interceptares que estos países precisaron, según El País que cita a la revista Middle East Eye. Las reservas estadounidenses de Patriots, misiles, drones y municiones fueron significativamente vaciadas por las guerras en Irán y Ucrania.
Los emiratos se convirtieron en ricas economías, en transición de los hidrocarburos hacia otra moderna y diversificada, finanzas, grandes aeropuertos y aviación comercial, turismo, paraísos climatizados de expatriados millonarios, futbol. Son grandes inversores en Occidente y otras partes del mundo.
Aspiraban a convertirse en hub tecnológico, e invierten fuertemente en las empresas de la IA de Silicon Valley. Amazon montó data centers en los EAU y Bahrain, que fueron bombardeados por Irán, lo que provocó interrupciones en servicios computacionales a bancos y empresas, según The Economist. Sus aeropuertos fueron bombardeados y los vuelos interrumpidos.
Buscan alternativas a Estados Unidos para defenderse y negocian acuerdos con la industria militar de Turquía, para compra de drones y para un proyecto de desarrollo de interceptares, y con Ucrania, sobre todo para la compra de sistemas de defensa de drones, según El País.
Durante la guerra, EAU, Kuwait y Bahrein desataron una represión interna masiva contra sus comunidades iraníes, chiitas, disidentes, y sospechosos, expulsiones de trabajadores inmigrantes de ciertos países y obstrucción a sus remesas. Muchos han sido detenidos, despojados de la nacionalidad, expulsados. Han cerrado clubes, asociaciones, mezquitas. Hasta se ha prohibido grupos de Whatsapp de tres o más personas, según The Economist.
Los emiratos tienen pequeñas poblaciones de ciudadanos, (un millón en EAU, 500.000 en Qatar), y varios millones de trabajadores inmigrantes desprotegidos legalmente, sobre todo de la India, Pakistán, Nepal, Bangla Desh (10 millones en los EUA y 2,5 millones en Qatar).
Arabia Saudita se aleja de la Administración Trump
Después del ataque de Israel a Irán en 2025, Arabia Saudita, una de las dos potencias medias del Golfo con los EAU, concluyó un acuerdo de defensa con Pakistán, el único país islámico que cuenta con el arma nuclear. La guerra de este año produjo un acercamiento entre Arabia Saudita, Egipto, Turquía y Pakistan, potencias medias sunís que ven con preocupación el hegemonismo agresivo de israelí. Siguieron de cerca con el mediador, Islamabad, las negociaciones entre Estaos Unidos e Irán.
Tras la crisis petrolera de 1973, Arabia Saudita tuvo un acuerdo con Estados Unidos para venderle petróleo y que la moneda para sus transacciones fuera el dólar, a cambio de seguridad. Estados Unidos, ahora primer productor mundial de petróleo, no precisa más del hidrocarburo saudita, tampoco defendió a Riad durante la guerra, ni antes en ocasión de los ataques con misiles de los hutis. Riad vende ahora su petróleo en varias monedas.
A partir de 2020, tres emiratos del Golfo, los Emiratos Arabes Unidos (EUA), Kuwait y Barein, normalizaron sus relaciones con Israel a instancias de la administración Trump. Durante las negociaciones con Irán, Trump instó sin éxito a otros países árabes a adherir, en particular a Arabia Saudita.
Trump excluyó a Riad de la reunión que celebró esta semana en Evian al margen del G7 con EUA, Kuwait y Qatar, a pesar de que también tiene bases estadounidenses en su territorio. En un momento durante la guerra, Ryad le cerró su espacio aéreo a Estados Unidos, pero volvió atrás.
EAU, aliado de Israel en el Golfo y enfrentado a Arabia Saudita
Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) fortalecieron su alianza militar con Israel, y desde su territorio partieron ataques contra Irán. A su vez, fue el más atacado por Irán. Israel le envió su sistema de defensa antiaérea con efectivos para manejarlo. Mantiene varias disputas con Arabia Saudita.
Productor de petróleo y gas, EAU diversificó su economía, transformó a Dubai, su principal ciudad, en una Singapur del Golfo, un paraíso climatizado, sede en particular de un pujante sector militar y tecnológico.
Arabia Saudita y los EAU se enfrentan en varios conflictos en los que apoyan bandos contrarios, en Yemen, Sudan, Libia, Etiopía y Eritrea. Además, compiten en la diversificación y modernización de sus economías, así como en su industria militar. Arabia Saudita produce repuestos para sus armas estadounidenses, mientras EAU fabrica la mitad de las armas de sus fuerzas militares.
Por sus enfrentamientos con Arabia Saudita los EAU se retiraron de la OPEP, que Riad lidera. Aduce que Riad le impuso una cuota inferior a su capacidad de producción de petróleo. Durante la guerra, los EAU se retiraron de la organización de cooperación del Golfo.
Los EAU están construyendo en Somalilandia, -una escisión de Somalia únicamente reconocida diplomáticamente por Israel-, una base aérea y un puerto para utilización conjunta con Estados Unidos e Israel, según una investigación de Le Monde. En el vecino Yibuti, -con costa en el estrecho al igual que Yemen-, China tiene su única base militar en el extranjero, demasiado cerca de la base estadounidense en ese país.
Somalilandia está ubicada en la entrada del estratégico estrecho de Bab el Mandel, que comunica el mar Rojo con el océano Indico, frente a Yemen, controlado por los hutis, aliados de Iran.
Oman el más beneficiado por la guerra, Qatar negocia con Teheran
Qatar, que también aloja una base estadounidense y comparte una gigantesca reserva gasífera con Irán, negoció con Teheran el cese de los ataques en su contra. Tiene una buena relación con Trump, dada su mediación en Gaza, su regalo del Boeing de 400 millones de dólares que Trump utilizará como Air Force One, y su compromiso de realizar inversiones en Estados Unidos.
Oman mantiene un buen vínculo con Teheran. Antes de la guerra ejercía de mediador con Estados Unidos, papel que abandonó el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel iniciaron su ataque a Irán. Mascate nunca interrumpió sus relaciones y vuelos con Teheran.
Se muestra abierto a implantar con Irán una tarifa de servicios para los navíos que atraviesen el estrecho de Ormuz, al estilo de la que aplica a los barcos mercantes Turquía en el Bósforo, basada en un tratado internacional. Turquía ejerce el control militar del Bósforo y de los Dardanelos desde 1936, apoyada en el mismo tratado, la Convención de Montreaux. Puede imponer restricciones al ingreso y estadía de buques de guerra en el Mar Negro y limitar su tránsito por el Bósforo.
Mascate se está convirtiendo en el nuevo Dubai. Expulsados y perseguidos de los otros emiratos así como empresarios en busca de seguridad están emigrando a la pacifica capital omaní.
Turquía, enfrentado a Israel, se acerca a Washington
Turquía, la otra gran potencia militar del Medio Oriente y miembro de la OTAN, con su segundo ejercito más poderoso detrás del estadounidense y dos bases y un sistema de radar de la organización, es el país de la región que con más fuerza ha condenado las masacres de palestinos de Israel.
Suspendió sus relaciones comerciales con Israel y redujo al máximo sus relaciones diplomáticas, pero el oleoducto que suministra petróleo azerí a Israel y atraviesa su territorio, no fue interrumpido.
Después de haberse distanciado de Washington y Bruselas y acercado a Rusia con la compra de su sistema de defensa antiaéreo, Erdogan está estrechando sus relaciones con la OTAN, en el marco de las guerras de Ucrania e Irán. Alemania esta instalando un sistema de defensa antiaérea Patriot en su territorio, informa The Economist.
La actitud amistosa de Trump hacia el protegido de Erdogan, el líder sirio Ahmed al Sharaa, y el retiro de sus tropas de Siria, contribuyeron al acercamiento. Es posible que finalmente Ankara sea el primer país musulmán que reciba los aviones de combate F35 que compró a Washington hace diez años, según The Economist.
Estados Unidos nunca vendió F35 a países árabes ni musulmanes para mantener la supremacía israelí en el Medio Oriente. Además de Israel, una docena países europeos, Australia, Corea del Sur, Japón y Singapur también lo tienen. El F35 es el único avión de quinta generación de que disponen los aliados de Estados Unidos. El Rafale francés y el Eurofighter de Airbus, empresa liderada por Alemania, son de cuarta generación. El avión de combate más avanzado el F22, Estados Unidos lo reserva para sí mismo, nunca lo ha vendido. Está desarrollando el F45 de sexta generación.
Israel está enfrentado con el nuevo gobierno sirio, después de haber destruido sus instalaciones militares y armamento cuando al Sharaa triunfó en la guerra civil y llegó al poder. Ocupa los Altos del Golán sirios desde 1967, que anexó, y tras la caída de Assad ocupó más territorio en el suroeste de Siria.
Corea del Norte nuclear, un hecho consumado
En fin, otra importante consecuencia de la guerra contra Irán, es que Rusia y China aceptaron de hecho el estatus nuclear de Corea del Norte, que antes sancionaban conjuntamente con Estados Unidos y Europa para que abandonara su programa atómico. Putin y Xi Jinping visitaron a Kim Jung Hu recientemente y no hicieron alusión publica al programa nuclear norcoreano.
Con el ataque no provocado contra Irán y la injustificada invasión de Ucrania, Moscú y Washington demostraron que la única disuasión a una gran potencia, o a una potencia media bajo protección de una gran potencia como Israel, es tener el arma nuclear. Estas dos guerras son los primeros pasos hacia la proliferación nuclear, que podría extenderse a Corea del Sur, Japón, y desde luego Irán, así como otros países capaces de desarrollar la bomba.

